Cómo realizar un buen workshop

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Un Workshop, es un taller dónde se promueve la venta de un producto mediante diversas técnicas. Normalmente se enseña a usar dicho producto o bien, técnicas relacionadas con él. Algunas empresas realizan los talleres para reforzar su marca aunque ésto, también lleva implícito la venta de sus productos.

Workshop Carlos de la Fuente

 

Si pensamos en un workshop tradicional, nos viene a la mente el típico vendedor que nos muestra las virtudes de un producto, casi como si fuese milagroso. Esta idea un tanto obsoleta, no refleja las oportunidades que brinda un workshop bien organizado a cualquier empresa. Vamos a ver un ejemplo y a continuación, sobre el ejemplo, explicaremos cómo organizar un buen workshop

Un centro médico-estético ha invitado a 20 clientas con el fin de enseñar, cómo se realiza un aumento de labios mediante  ácido hialurónico. La idea es quitar el miedo entre sus pacientes y demostrar el funcionamiento real e instantáneo de dicho tratamiento, a la vez que fidelizar clientes potenciales para la clínica. 

¿Cómo organizamos el taller?

  • Selección de clientes: No necesariamente deben ser clientes potenciales del tratamiento. Podemos invitar a prescriptores, que una vez visto y comprobado que funciona  amplifiquen el mensaje por sus redes de contacto. Podría ser por ejemplo, una peluquera que después se lo cuente a sus clientas. Por otro lado tenemos que invitar a posibles compradores del producto, si conoces bien a tus clientas, no te costará saber cuales de ellas están dispuestas a hacerse dicho tratamiento y si no, solo debes preguntar.

 

  • Promoción del evento: El workshop de nuestro ejemplo tiene un cupo limitado para que la experiencia sea satisfactoria, pero quizá necesitemos más clientes. Para ello, debemos promocionar el evento y qué mejor forma en nuestro caso, que realizar un sorteo para hacer el tratamiento de forma gratuita, así aprovechas la promoción para captar nuevas clientas. Puedes hacerlo por ejemplo en Facebook y la persona ganadora te servirá como modelo en el taller.

 

  • Durante el workshop: No hay nada más aburrido que te suelten un tostón de 6 horas y no te dejen ni tomar un café. Siempre debemos recordar que la gente está gastando su tiempo para asistir y debemos hacer que sea ameno, divertido, participativo y satisfactorio. Por ello, el taller debe ser dinámico, permitiendo a la gente hablar, interrumpir y participar. Un workshop no es una conferencia, es algo mucho más reducido, donde la experiencia global debe ser positiva para que el prescriptor divulge el mensaje de forma correcta, el cliente compre el producto y la marca salga potenciada.

 

  • Después de: Las ventas han de tratar de hacerse nada más terminar el taller. Aquí debemos tener ayuda y entre nuestro equipo cerrar todas las ventas posibles, ya que es el momento idóneo para convencer sobre los beneficios de nuestro producto. Además también es conveniente enviar un mail de agradecimiento a los asistentes, a ser posible, dos o tres días después. En nuestra clínica, las auxiliares tratarán de convencer a las clientas para hacer el tratamiento nada más terminar el workshop.

 

 

 

 

 

 

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